Fábricas de pastas: Una inversión clásica que puede muy efectiva

Debido a las oleadas migratorias, Argentina tiene una conexión especial con la tradición italiana de comer pastas. Muchas personas siguen juntándose los domingos para comer tallarines, vermicellis o ravioles como lo hacían sus abuelos y bisabuelos, uniendo familias en una cita fija semanas. Y es el amor por este tipo de alimentos perdure a través de los años es indicio de que sigue habiendo un público ávido de consumir pastas los en cualquier día de la semana.

Quienes buscan ideas para invertir suelen buscar negocios que den una buena rentabilidad y no pierdan capacidad de venta en el mediano y largo plazo. Y si bien hay quienes prefieren perseguir tendencias, como negocios de reparación de celulares o venta de fundas para estos mismos, están las personas que entienden que algunas oportunidades también existen en rubros que ya tienen muchos años, como una fábricas de pastas.

Imagen relacionada

Estos establecimientos venden pasta fabricada de manera manual o utilizando maquinaria que ayude al proceso, pero sin alterar el sabor artesanal. La textura y el gusto de las pastas caseras son superiores a los de las fabricadas en fábricas, por lo cual un proceso mixto hace que las personas se inclinen por El sabor y la textura de las pastas caseras son uno de los mejores sabores del mundo, y es por eso que las personas eligen más a menudo comprar en una fábrica de pastas caseras antes de las opciones con producción totalmente industrial que suelen encontrarse en los supermercados. Teniendo en cuenta eso, las máquinas para fábrica de pastas son probablemente la inversión más importante que hay que hacer en este tipo de negocio, pero van a garantizar que el producto final sea de la mejor calidad.

Pero como en todo emprendimiento, para abrir una fábrica de pastas es necesario tener en cuenta ciertos aspectos y requisitos.

Ubicación:

Este es uno de los puntos más importantes de cualquier negocio o emprendimiento. Antes de hacer la compra de una extrusora de pastas es importante encontrar un local que se encuentre ubicado en un punto transitado, pero que no tenga una competencia directa que sea muy fuerte. Una buena opción en en algún barrio residencial, cerca de puntos comerciales como almacenes o rotiserías.

Habilitación:

Otro de los puntos a tener en cuenta es la habilitación municipal y de bromatología. Al estar comercializando alimentos, es de suma importancia obtener los permisos que certifiquen que el negocio cuenta con una serie de normas de higiene y seguridad. Con esto no sólo se le da tranquilidad a los potenciales clientes, también se evitan posibles episodios de clausuras que pueden disminuir la imágen entre los consumidores de la zona.

Ingredientes:

La materia prima hace la diferencia, por eso es necesario encontrar proveedores que ofrezcan los ingredientes básicos a buen precio pero sin perder calidad. Hay algunos productos que no deben faltar: harina, huevos, jamón, queso muzzarella, pollo y verduras.

Personal:

En este caso, no sólo estás buscando a alguien que atienda el mostrador, también necesitás personas que puedan trabajar en la cocina y tengan experiencia trabajando con las máquinas especializadas.

A partir de ahí, podés empezar a encontrar la manera de diferenciarte con tus productos, atención e incluso la manera en la que está decorado el local comercial. Todos estos aspectos son los que hace que van a permitir que tu fábrica de pastas sea diferente y tu inversión comience a recuperarse de a poco.