Cómo ahorrar en la factura de agua y mejorar su calidad de consumo

Ahorrar y, al mismo tiempo, mejorar la calidad de lo que se consume. Parece una utopía, realmente, pero no lo es, al menos cuando hablamos del consumo de agua en el hogar. En los tiempos que corren es probable que todos estemos pensando algún modo de reducir el impacto económico que nos producen los servicios básicos, como el agua, y la posibilidad de contar con un dispenser de agua parece ser una buena opción.

 

¿Cuál es el ahorro aquí? Hay varios puntos que conviene mencionar. Es probable que en su hogar, sobre todo si hay niños pequeños, se consuma agua mineral, o bien tenga algún tipo de dispenser tradicional. Eso implica un gasto extra, pero con este tipo de dispensers se sigue pagando lo mismo en la factura de agua, y en cambio se obtiene agua purificada, fría o caliente, sin tener que emplear ningún otro recurso.

 

Aquí vamos a dejar de lado los botellones para enfocarnos concretamente en el dispenser de agua de red, que básicamente funciona como cualquier otro dispenser, con agua fría y caliente, pero que no utiliza bidones ni es necesario recargar. En esencia, se conecta a la red de suministro de agua corriente de su hogar y listo.

Por cierto que este tipo de equipos no se entregan gratuitamente, es decir, es necesario hacer una inversión al principio, pero las ventajas que ofrece son verdaderamente interesantes. Pensemos, por ejemplo, en lo agradable que sería olvidarse para siempre de esos incómodos botellones, tan complicados de manipular como de guardar cuando se vacían hasta que pasa el proveedor a retirarlos.

 

Estéticamente los dispensers de agua de red también aportan lo suyo. Al no tener botellones ocupan mucho menos espacio, y requieren de un mantenimiento mínimo para funcionar correctamente.

 

Casi siempre, al intentar un cambio en el hogar, no importa cuán pequeño sea, esperando ahorrar algo de dinero en el futuro, primero se debe realizar una inversión. Esto funciona así en todos los ámbitos, y por una sencilla razón: funciona.

 

Beber agua purificada, a cualquier temperatura, y no pagar de más en su factura de agua, o bien a proveedores externos de agua embotellada, no es en absoluto utópico. Puede hacerse sin mayores dificultades y con un excelente resultado para su bolsillo.

 

El concepto de ahorro ligado al recorte de algún recurso es, como mínimo, cuestionable. El verdadero ahorro implica seguir manteniendo cierto nivel y calidad en una actitud, como el consumo, sin que esto termine teniendo algún tipo de impacto en el bolsillo. Los dispensers de red son un ejemplo práctico al respecto.

 

Siempre es bueno generar pequeños cambios en el hogar en materia de consumo. El uso racional de los recursos, tanto externos como propios, es la forma más eficiente de amortiguar los momentos difíciles que atraviesa la economía del país. Si una actitud pequeña, como esta que mencionamos, se extiende sobre otras cuestiones del hogar, ciertamente podríamos reducir enormemente nuestros gastos a fin de mes.