La cara menos divertida (aunque necesaria) del espectáculo

Vamos a un teatro, apoyamos la cola en nuestra butaca, con suerte en compañía de un amor o amistades, y nos disponemos a disfrutar del show. Todos nuestros sentidos están abocados al goce artístico y todo acontece como si se tratase de un cuento mágico. Pero detrás de cada espectáculo hay una labor ardua que, por fortuna, no se advierte en el escenario. Una cosa es ser espectador y otra muy diferente es la realización: la primera, creo, es puro disfrute; la segunda también porta sus placeres aunque también exige ciertos asuntos que no son del todo artísticos.

No me propongo hablar aquí de los menesteres relacionados a la puesta en escena, la dirección de actores, la compra de materiales, iluminación y otros asuntos que, de uno u otro modo, hacen a un show teatral o musical y que no son estrictamente el arte que vemos como espectadores. Hablaré de asuntos como las garantías de caución (más detalles en OPC ) y los seguros para espectáculos, pilares invisibles en la escena artística.

Según se explica en esta entrada, no es del todo evidente cuál es el alcance en la Argentina de las coberturas de contingencia vinculadas con la organización de eventos y espectáculos. Y en rigor, el ámbito presenta tales dificultades que son pocas las aseguradoras que se interesan en desarrollar este tipo de seguros. Pero lo cierto es que hay aseguradoras que tienen un producto específico para este tipo de actividades, cubriendo diversas circunstancias que pudieran ocurrir: desde la cancelación del show (por diferentes razones) hasta los posibles accidentes que pudieran ocurrir en ocasión del mismo.

Especialistas explican que hay que dejar en claro que este tipo de seguros no cubren todo lo que puede ocurrir en un evento o espectáculo. El “pilar que no vemos” no es del todo sencillo, tampoco, para los organizadores, que deben presentan numerosa documentación máxime en casos como recitales de música, eventos en los cuales hay fuegos artificiales, e incluso actos políticos. Como noción general, hay que decir que los seguros ofrecidos ofrecen coberturas mínimas y obligatorias, como incendios, explosiones, escapes de gas, descargas eléctricas, entre otras. No me extenderé demasiado aquí (completos detalles pueden ser consultados en esta entrada), para avanzar hacia el examen de otro tipo de seguro que podría ser necesario a la hora de organizar un espectáculo.

Como anticipé más arriba, se trata de los seguros de caución. Confieso que aquel era un rubro desconocido para mí antes de haber metido las narices en la organización de algún tipo de evento; con el tiempo comprendí el valor y conveniencia de estas herramientas. Por un lado, los seguros de caución ambiental brindan la cobertura exigida en el caso de actividades que pudieran dañar el medio ambiente o afectarlo de algún modo, algo que sabemos puede ocurrir en algún tipo de show. Más detalles al respecto pueden ser consultados haciendo clic aquí.

Por lo demás, hace un tiempo rigen como válidos los seguros de caución para alquileres que aparecen como útiles herramientas para facilitar el acceso a alquileres, y esto sabemos que es favorable también en el “detrás del detrás de escena” en el mundo del espectáculo. Pues no se trata sólo de apoyar la cola en la butaca y disfrutar del espectáculo. Eso lo deseamos todos. Pero detrás de cada detalle hay pilares que, quizá por fortuna, jamás vemos al frente de un show.