5 razones que hacen de una autoescuela la mejor opción para aprender a conducir

A pesar de que para muchos resulta evidente, las ventajas de acudir a profesionales a la hora de aprender a manejar no es una premisa en la que todos los interesados en aprender a conducir coinciden. Para un grupo de personas, en el momento de pensar en aprender esta habilidad, surgen dudas con respecto a si es o no un gasto justificado o si en cambio, puede reemplazarse con lecciones de amigos y familiares.

La respuesta según la mayoría de los especialistas es un rotundo no. Y es que un curso de manejo es mucho más que eso. No se trata solo de aprender a estacionar un auto correctamente, memorizar las leyes de tránsito y señales, sino de encontrar la forma de adquirir costumbres correctas y hábitos sanos para incorporar en el andar, y para toda la vida.

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Algunas de las razones para elegir como acompañante a un instructor especializado son:

Primero, precisamente por eso, porque se trata de un profesional capacitado y con experiencia en la enseñanza, esto quiere decir que además de los conocimientos específicos, posee la pedagogía necesaria para transmitirlos.

En segundo lugar, porque se trata de personas que cuentan con títulos y certificaciones que aseguran que siempre trasmitirán las enseñanzas actualizadas que corresponden. Las señales de tránsito y algunas normas suelen modificarse con más frecuencia de la que se cree.

Luego, se trata de especialistas concentrados en el objetivo, que no buscan quedar bien y no nos conocen previamente, por lo que la distancia en la relación, permite un aprendizaje más disciplinado. A veces además, la mediación emocional no es buena consejera para estos casos, ya que la ansiedad o la vergüenza ante el error, pueden sumar más nerviosismo del esperable, en las diferentes situaciones.

Otra cuestión fundamental y remarcada por muchos instructores es el hecho de que, en general, quienes enseñan a otros futuros conductores de forma amateur, suelen también volcar ciertos “vicios” o defectos en el manejo, asentados en la experiencia personal que no ayudan al conductor principiante.

Finalmente, la posibilidad de contar con un auto de doble comando es otro detalle importante. En efecto, se trata también de resguardar la seguridad de quienes van en el vehículo y de las demás personas que lo rodean. Lamentablemente, los accidentes protagonizados por principiantes en el manejo de un coche, no son eventos excepcionales.

Una vez revisado todos estos puntos y analizados, llegará el momento de elegir el lugar para tomar las clases; conviene empezar por una búsqueda como escuela de manejo zona oeste o zona norte y tomar nota de los lugares disponibles por proximidad geográfica. Esto porque, para lograr constancia y regularidad en las clases, debemos considerar una opción que nos resulte cómoda y cercana a nuestras actividades.

Las recomendaciones de otras personas que podamos obtener también ayudarán a la decisión final. Los títulos y permisos habilitantes, la tecnología en los vehículos y las condiciones de las clases (tiempo de duración y flexibilidad en el lapso requerido de aprendizaje) también son cuestiones sumamente importantes a considerar.