Costo versus beneficios de invertir en equipos de digitalización

Existen elementos, en el hogar o en las pequeñas empresas, que solo cuando son necesarios parecen imprescindibles, mientras que a veces pasan días y hasta meses sin que se los use y entonces hasta se olvida que están ahí, hasta que se los vuelve a necesitar. En esta lista aparecen las impresoras, fotocopiadoras o escáner. En efecto, en el momento en que por ejemplo, un estudiante realiza una investigación y precisa realizar impresiones sobre el tema, contar con la impresora al alcance de la mano es vital. O en el caso de una pequeña empresa al momento de controlar la edición final del catálogo mensual de productos.

Sin embargo, no es de extrañar que en el momento en el que se recurre a estos aparatos, no estén listos para su uso, ya sea por falta de tinta, papel o el desgaste natural del equipo, al requerir alguna actualización. Además, los procesos de digitalización y las soluciones intranet brindan opciones más prácticas y económicos que la impresión y el papel. A esto hay que sumar el cuidado del medio ambiente, una preocupación presente en las personas y las organizaciones.

En estos casos, vale preguntarse si la compra de estos equipos de digitalización y copia son una opción acertada. El precio de los elementos necesarios para usarlos muchas veces hace que el usuario se replanté la conveniencia de realizar una determinada inversión. Si se lo piensa fríamente, a veces solo en circunstancias extraordinarias se requiere un uso intenso de estos equipos digitales. La clave es observar la pausa entre un uso y otro, si ese lapso no implica encontrar los aparatos en condiciones, hemos hecho un mal gasto al adquirir ese modelo.

Aquí es dónde aparecen en escena empresas como argontech que se especializan en el asesoramiento y la provisión de equipos específicos para la oficina. Las firmas enfocadas en la renta de maquinaria y aparatos de estas características crecen y se hacen más eficientes. Los avances tecnológicos, la modernización continua de equipos y los precios en alza son factores que hacen que cada vez más firmas se planteen contratar estas prestaciones.

Resultado de imagen para equipos de impresion

A excepción de las compañías que se desempeñan en rubros especializados en diseño o impresión, es necesario analizar en profundidad la pertinencia o conveniencia de realizar inversiones en estos aparatos, y en tal caso de hacerlo, en cuáles. Sobre todo considerando que la oferta de modelos es inmensa, variada y cambiante. Y a esto debe sumarse los insumos y elementos complementarios para su uso que tendremos que comprar en el futuro.

Factores como la velocidad, la cantidad de digitalizaciones por minuto y la resolución marcan la diferencia en la oferta  de este tipo de productos. En el caso de los escáner por ejemplo, la comunicación con las redes sociales es uno de los atributos más buscados. Es decir, la posibilidad de transferir directa y automáticamente las producciones a Facebook, Picasa o Twitter, en tiempo real.

Sin duda poder disponer del último modelo en impresoras o escáner en cualquier actividad es un plus interesante. Como se puede explorar en el siguiente enlace https://argontech.com.ar/alquiler-scanner una opción es rentar este tipo de maquinarias en empresas especializadas.

En el caso de los usuarios particulares, nuevamente salvo que se trata de un estudiante de carreras relacionados con la gráfica y el diseño, la regularidad con la que se utilizan estos equipos rara vez es tan habitual como para ser necesario tenerla en casa. Y existen empresas y servicios que brindan prestaciones orientadas a individuos, como es el caso de la digitalización de fotos familiares.

Mi crítica a la versión fílmica de “Toc Toc”

Escrita por el dramaturgo de origen francés Laurent Baffie, Toc Toc fue estrenada en el año 2005 en el Teatro de Palais-Royal de París. Desde entonces ha gozado de una gran fama a nivel mundial, con representaciones en España, México y también en la Argentina. En nuestro país Toc Toc es sin dudas un éxito descomunal: tal como cuentan en este link, ya son nueve las temporadas, más de 2500 funciones realizadas, y más de 9000 espectadores. Un verdadero boom.

Creo que nunca fui a ver Toc Toc precisamente por su éxito. Es algo que suele ocurrirme: cuando una obra de teatro, una serie, una canción, etcétera, se vuelve muy popular, suelo alejarme. Pero este fin de semana, que llovió a cántaros, encontré la versión de Toc Toc en Netflix y caí en la tentación. Según podemos ver aquí, el film fue estrenado de 2017 y en el reparto aparece el actor argentino Oscar Martínez.

Resultado de imagen para Toc Toc en Netflix

Para desprevenidos, Toc Toc cuenta un día en la vida de seis personas que padecen algún tipo de trastorno obsesivo compulsivo, un trastorno al que se conoce, precisamente por sus siglas, TOC. Estos seis pacientes aguardan que llegue un afamado especialista en una sala de espera, y es allí donde se conocen sus particularidades, obsesiones y sus avances hacia una posible mitigación de sus padecimientos. Hay un muchacho que no puede pisar ninguna junta y que se angustia por la presencia de líneas en los ambientes (algo que vimos en otra película, Mejor Imposible; les dejo aquí un video); una muchacha que se siente obligada a repetir cada una de las palabras que salen de su boca; una mujer con obsesiones como revisar si ha cerrado la llave de gas o si las llaves están efectivamente en su cartera (esto puede ser un clásico para algunos); un taxista que acumula objetos en su casa y que no puede dejar de realizar cuentas matemáticas; una mujer obsesionada por la higiene y que no dudaría en someter a su ropa a diario a tratamientos como este (http://ellucero.com.ar/esterilizacion-ropa) en vez de hacerlo al modo clásico; y un hombre que involuntariamente suelta insultos, incapaz de reprimirlos.

Repito: no he visto ninguna representación teatral y sí esta versión fílmica. Y aquí mi punto de vista: creo que las actuaciones son exageradas, que los actores caen en la falla de la sobreactuación. ¿Serán falencias propias del argumento y las indicaciones de guión? En muchos casos esto es evidente: muchas de estas personas obsesivas son retratadas como tontos, o vestidas ridículamente. Considero que el TOC trasciende estas condiciones. En todo caso, hay una excepción: el argentino Oscar Martínez sale airoso de estas exigencias, en muchos casos ridículas.

Por ejemplo, la mujer que tiene una obsesión por la limpieza extrema demuestra increíbles falencias. Según me dicen desde un lavadero industrial amigo, El Lucero, las escenas en laboratorio (esta mujer no sólo tiene un TOC con la higiene, sino que trabaja en un laboratorio médico o de investigación, tal como vemos en la película) presentan una serie de fallas, que un ojo entendido advierte. Y algo similar ocurre con el hombre que no deja de hacer cuentas en su mente: ¿Por qué lo muestran como un pervertido, si finalmente pareciera que, al recuperar su relación matrimonial, no hay nada pervertido en él?

Me planteo el desafío de romper algunas barreras en mis costumbres e ir a una sala de teatro para ver la versión en las tablas de esta célebre obra nacida en la dramaturgia. Quizá allí no sean tan sobreactuadas las obsesiones y se retrate a estos personajes como personas que sí, tienen un padecimiento, pero no son estúpidos.